A la hora de comprar, la promotora valenciana se dejó seducir por unos primeros años en que los grandes desarrollos urbanísticos recibían con alegría el beneplácito de la Generalitat y los ayuntamientos. Esa euforia política por la inversión inmobiliaria caló muy hondo en la familia Gallego, siempre cercana a la Generalitat presidida por Francisco Camps, así como al presidente del PP en Valencia, alcalde de Xàtiva -municipio donde tiene su sede Llanera- y presidente de la Diputación de Valencia, Alfonso Rus. (fuente: el economista) seguir leyendo artículo…